DARIO ALEGRE MASAJES

Lesión Muscular

Un tirón muscular es un estiramiento excesivo de las fibras musculares hasta tal punto que empiezan a desgarrarse. Si un músculo se contrae enérgicamente y encuentra una resistencia que tira de él en dirección opuesta, puede originarse un tirón muscular. El desgarramiento ocurre cuando existe un gran esfuerzo constante e incluso algunas veces puede ocasionar la ruptura total del músculo. Los tirones o desgarramientos musculares pueden ser leves, ocasionando unos días de sensibilidad, o pueden ocasionar lesiones graves. No deben ignorarse los tirones musculares leves, pues una tensión continua puede dar lugar a lesiones graves. La palabra "tirón" se utiliza vulgarmente para denominar el desgarramiento muscular que se conoce técnicamente como lesión muscular. Las lesiones musculares pueden ser de tres tipos: leves (grado 1), moderadas (grado 2) o graves (grado 3). El tratamiento para las lesiones musculares depende de su gravedad. Con un tratamiento adecuado, se pueden minimizar los daños y asegurar una actividad normal sin peligro de lesión. Cuando se daña un músculo, se queda más tenso que antes de la lesión, por lo que necesita un programa de recuperación de flexibilidad. Para una buena recuperación de una lesión muscular es muy importante la rehabilitación y la utilización de protección en el músculo lesionado cuando se vuelve a la actividad normal. Si la lesión se repite, pueden surgir complicaciones como, necesitar más tiempo de recuperación si se reanuda la actividad demasiado pronto, inflamación del sistema de unión al hueso, etc. Las lesiones musculares implican casi siempre la utilización incorrecta del músculo o su vulnerabilidad. Hay que determinar si existen factores que pueden contribuir a provocar una lesión como, realizar ejercicios de calentamiento inadecuados, falta de flexibilidad o la realización de un programa de ejercicios demasiado rápido. La práctica de ejercicios que aumentan la resistencia y la flexibilidad evitan lesiones y calambres. Un programa de ejercicios cauteloso y progresivo para localizar la tensión del área lesionada, capacita la vuelta a la actividad normal con menos probabilidad de que se vuelvan a producir las lesiones. Se pueden tener pequeñas molestias cuando se vuelve a la actividad. Llame al médico si tiene algún síntoma de tirón, desgarramiento o lesión muscular y realice el tratamiento o rehabilitación que le indique. Un tirón en la ingle es una lesión en los músculos o tendones de ese área, donde se unen el abdomen y el muslo. Los síntomas de un tirón o lesión de la ingle son: dolor cuando se mueve o se estira la pierna en la articulación de la cadera, espasmo muscular del abdomen o muslo, inflamación de la ingle, pérdida de fuerza, se siente un "chasquido" y suena cuando se presiona con los dedos el área dañada y una calcificación del músculo o los tendones (sólo se aprecia con rayos X). El tratamiento para una lesión de ingle es el mismo que para cualquier lesión muscular: descanso, aplicación de hielo, compresión y elevación, además de seguir cualquier indicación del médico. El periodo de recuperación total varía según la gravedad de la lesión: de 2 a 10 días para una lesión muscular de grado 1 (leve), de 10 días a 6 semanas para una lesión muscular de grado 2 (moderada) y de 6 a 10 semanas para una lesión muscular de grado 3 (grave). Un tirón en la corva se produce cuando se daña ese tendón. La corva conecta los músculos del muslo con la parte trasera y transversal de la rodilla. Las lesiones de corva son bastante comunes, especialmente entre los corredores. Los síntomas de esta lesión son: dolor cuando se mueve o se estira la pierna, espasmo en los músculos dañados, inflamación del área de la lesión, debilitamiento de la pierna (en lesiones de grado 2 o 3), se siente un "chasquido" y suena cuando se presiona el área dañada con los dedos, calcificación de los tendones o músculos (sólo se aprecia con rayos X) e inflamación del revestimiento del tendón. El tratamiento para las lesiones de corva depende de su gravedad y sólo lo puede determinar un médico. Este tratamiento consiste principalmente en reposo seguido de ejercicios de rehabilitación cuando no se necesita ningún tipo de vendaje. Puede que se escayole la zona lesionada o que se necesiten muletas. Una vez pasada la gravedad, se deben iniciar ejercicios suaves para fortalecer el área mediante un programa de ejercicios de fortalecimiento. Se recomienda aumentar la actividad de forma gradual y puede que se prescriba terapia física. Sin embargo, el mejor tratamiento es la prevención realizando ejercicios para fortalecer y mantener la longitud adecuada de los músculos y utilizar equipo de protección cuando se participe en deportes de contacto. El periodo medio de recuperación es de 2 a 10 días para una lesión de corva leve (grado 1), de 10 días a 6 semanas para una lesión de corva moderada (grado 2) y de 6 a 10 semanas para una lesión de corva grave (grado 3). Una torcedura de tobillo se produce cuando se dañan los músculos y tendones de la pierna. Los síntomas son: dolor cuando se mueve o se estira el pie o el tobillo, espasmos del músculo de la pantorrilla, inflamación del área lesionada, debilitamiento (lesiones de grado 2 ó 3), se siente un "chasquido" y suena cuando se presiona el área dañada con los dedos, calcificación de los tendones o músculos (sólo se aprecia con rayos X) e inflamación del revestimiento del tendón. El tratamiento para una lesión de pantorrilla supone reposo, aplicación de hielo, compresión y elevación además de seguir cualquier indicación del médico. A veces es necesario entablillar o escayolar la zona. Comience la rehabilitación cuando ya no se necesite la escayola. El periodo de recuperación para una lesión de pantorrilla leve (grado 1) es de 2 a 10 días, para una lesión de pantorrilla moderada (grado 2) es de 10 días a 6 semanas y para una lesión de pantorrilla grave (grado 3) de 6 a 10 semanas.

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